cumbre-americas-2015-EnLa iniciativa de reunir a los gobernantes de los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), para “discutir” algunas de las políticas regionales partió de Estados Unidos, durante la presidencia del demócrata Bill Clinton.

Al decir de varios expertos el único precedente de aquel intento fue una cumbre, muy cuestionada, celebrada en Uruguay en 1967 para afianzar el poderío de la denominada “Alianza para el Progreso” (1) del entonces presidente -también demócrata- John Kennedy.

La primera Cumbre de las Américas se celebró en 1994 en Miami, en el sur de la Florida, en Estados Unidos. En ella se aprobaron dos documentos fundamentales: la Declaración de Principios y el Plan de Acción para el desarrollo y la prosperidad de las Américas, que con el paso del tiempo se perderían en la nada.

En aquella cita se estableció la “meta” de erradicar la pobreza mediante la creación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), el supuesto mercado más grande del mundo con más de 850 millones de consumidores, que debía haber entrado en funcionamiento en 2005 pero nunca se pudo poner en práctica.

En la II Cumbre, en Santiago de Chile en 1998, año en que arrancaron oficialmente las negociaciones del ALCA, se aprobó un plan con 27 iniciativas que hacía hincapié en la educación. Y la siguiente cita, en Québec, en 2001, fue la primera a la que asistió el republicano George W. Bush.

Cuatro años más tarde, en 2005, tuvo lugar en Mar del Plata (Argentina) la IV edición. Fue la más enfrentada de todas, al punto de que finalmente el proyecto del ALCA entró en un punto muerto.

Vendría entonces la V Cumbre, celebrada en Puerto España (Trinidad y Tobago) en 2009, la primera a la que acudió Barack Obama.En aquella oportunidad no hubo resultados concretos y no se firmó ni la declaración final por discrepancias en torno a temas como la ausencia de Cuba, los biocombustibles y la manera de enfrentar la crisis económica mundial.

Recuérdese que Cuba, había sido suspendida de manera unilateral de la OEA desde 1962 hasta 2009, año en que por decisión de la mayoría de los países del hemisferio fue revocada aquella resolución obsoleta.

Luego en 2012, ya para la cita de Colombia, la asociación, sobre todo, de los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América (ALBA), había pedido la presencia del mayor archipiélago de las Antillas. Sin embargo, no se pudo lograr su aceptación debido a una supuesta demora en la solicitud y a la posición asumida por la representación estadounidense.

Es así que el dignatario ecuatoriano Rafael Correa anunció a su colega Juan Manuel Santos que no asistiría “a ninguna Cumbre de las Américas” mientras existiera el intencional e injustificado rechazo de países dominantes -Estados Unidos y Canadá- a Cuba.

Con esa posición se solidarizó el presidente Daniel Ortega de Nicaragua, quien no estuvo en la reunión en protesta por el rechazo a Cuba y en respaldo al gobierno ecuatoriano. “Al final de cuentas no es ningún favor que se le estaría haciendo a Cuba, sino un derecho arrebatado que se le estaría reconociendo a Cuba”, sostenía Ortega en aquella oportunidad.

Por su parte, el líder supremo de la revolución bolivariana, Hugo Chávez, indicó que no podría asistir debido a su tratamiento de radioterapia, y el presidente haitiano Michel Martelly tampoco participó por cuestiones médicas.

Desde aquel momento, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela resolvieron no participar en las próximas Cumbres en las que Cuba no sea invitada.

Como era de esperar, en la Cumbre de Colombia tampoco se alcanzó ningún acuerdo trascendente y reinaron las divisiones entre latinoamericanos y estadounidenses.

Sin dudas, la actual unidad latinoamericana en una región que estuvo dividida durante décadas entre ideologías de izquierda y de derecha, muestra la menguante influencia de Washington, lo que combinado con una mayor solidez de las economías nacionales y el creciente peso comercial de naciones como China, hace que la región esté ahora ante una nueva posición de cara a la cita de Panamá del 10 y el 11 de abril. La situación, obviamente, es muy diferente a la de 1994 cuando se estrenaron las Cumbres de las Américas.

Países miembros de la OEA

República Argentina, Estado Plurinacional de Bolivia, República Federal de Brasil, República de Chile, Santiago de Chile, República de Colombia, República de Costa Rica, República Dominicana, República del Ecuador, República de El Salvador, Estados Unidos de América, República de Guatemala, República de Haití, República de Honduras, Estados Unidos Mexicanos, República de Nicaragua, República de Panamá, República del Paraguay, República del Perú, República Oriental del Uruguay, República Bolivariana de Venezuela, Barbados, República de Trinidad y Tobago, Jamaica, Granada, República de Surinam, Mancomunidad de Dominica, Santa Lucía, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, Mancomunidad de las Bahamas, Federación de San Cristóbal y Nieves, Canadá, Belice, y la República Cooperativa de Guyana

Tomado de Radio Enciclopedia

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