jovenesSi algo demuestra lo vivido como parte del Foro La juventud y las Américas que queremos, es que los más nuevos defenderán no solo en la VII Cumbre de las Américas, sino por siempre la legitimidad de nuestra sociedad civil y juventud revolucionarias, participativas y representativas de la inmensa mayoría del pueblo, comprometidas con edificar un país donde la ley primera sea el culto a la dignidad plena del hombre.

Participación ciudadana y gobernabilidad, Medio ambiente y energía, Educación y salud, y Seguridad ciudadana fueron los temas que se debatieron en los paneles, que de manera simultánea sesionan en varios sitios de la capital y también en el foro en línea, desde la plataforma Soy Cuba, donde decenas de expertos respondieron a las inquietudes y sugerencias de los internautas.

Y es que la juventud de la Mayor de las Antillas —como afirmó la Declaración Final del Foro—, tiene mucho que reflexionar y aportar a estos tópicos, por su incesante protagonismo desde el mismo triunfo revolucionario en temas de equidad, democracia, justicia social, inclusión, participación, gobernabilidad e igualdad de oportunidades y derechos, que hoy son escenarios de conquistas para muchos jóvenes en la región.

Así lo dijo Jorge Enrique Jerez, joven discapacitado y estudiante de Periodismo en la Universidad de Camaguey, quien resaltó las políticas y posibilidades inclusivas que ofrece el gobierno cubano. Aquí tenemos derecho al empleo, a la salud, la educación, a la recreación… a la vida, que es lo más preciado de un ser humano.

Representados en el foro estuvieron intelectuales, científicos, estudiantes, campesinos, trabajadores por cuenta propia, líderes juveniles, juristas, comunicadores e investigadores sociales, artistas, blogueros, parlamentarios, médicos, y otros actores sociales, así como también miembros del Movimiento Estudiantil Cristiano, la Red de Educadores Populares y proyectos como Escaramujo.

PONDERAR LOS PROCESOS PARTICIPATIVOS

Experiencias de transformación social y de trabajo en la comunidad, la participación ciudadana desde el barrio y en los principales espacios de toma de decisiones del país, que tienen a los jóvenes como protagonistas, estuvieron en las intervenciones de los participantes en el panel de Participación ciudadana y gobernabilidad, que sesionó en el Pabellón Cuba.

Jessica Domínguez, periodista de la Asamblea Nacional del Poder Popular y miembro del Proyecto Escaramujo, habló de la necesidad de impulsar procesos de cultura política para generar procesos participativos entre los jóvenes. “Debemos fomentar el uso de las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones, puesto que ofrecen nuevas posibilidades de participación y pueden cambiar y diversificar las maneras en que los jóvenes se movilizan y se organizan para participar”.

Por su parte, el politólogo Rafael Hernández, director de la revista Temas y uno de los panelistas señaló que la democracia tiene que ser incluyente con respecto a las minorías que conforman la mayoría, y no una dictadura de esta última. Ponderó la necesidad de espacios de participación suficientemente amplios que se articulen con el resto de la sociedad.

“Es necesario contar con la participación de un público comprometido con los debates y que impida que estos se alejen de los temas que realmente deben ser discutidos. El debate público debe verse reflejado en los medios de comunicación para que todos sepan lo que se discute hoy”, señaló.

Al destacar el compromiso de los jóvenes religiosos con las organizaciones y procesos de la sociedad cubana en general, Aniel González, miembro del Movimiento Estudiantil Cristiano, se refirió a articular el trabajo en redes como forma de fortalecer y difundir el trabajo de la juventud y la sociedad civil cubana en general, en la cual ellos tienen un papel esencial.

Como ejemplos de participación ciudadana en los cuales han estado y están presente los más nuevos Arianna Guerra, estudiante de Derecho de la Universidad de la Habana, refirió que los jóvenes pueden votar a partir de los 16 años, su participación en el proceso de discusión de los lineamientos y del Código de Trabajo como procesos participativos, democráticos e incluyentes así como la autonomía de las organizaciones estudiantiles y el cogobierno universitario.

Interesantes fueron las propuestas de Lil María Pichs, estudiante Instituto Superior de Relaciones Internacionales, quien propuso discutir en la VII Cumbre de las Américas, la necesidad de potenciar la igualdad de oportunidades en lo político y lo social para favorecer ala grandes mayorías poblacionales, oportunidades tanto de acceso a la información, como a espacios participativos y a cargos públicos.

“Debemos entender la participación no solo como derecho y deber, sino además como mecanismo para la gobernabilidad democrática, porque la participación implica educación cívica, y esta, gobernabilidad. Se requiere reconocer la gobernabilidad como la capacidad de gobernar basados en el principio de la paz y en aras de esta en el contexto internacional actual”.

Ponderó articular espacios de debate a todos los niveles (local, nacional y regional) y usar estos espacios para defender, entre otros, la identidad y la historia de nuestros pueblos, lograr que las juventudes estudiantiles y trabajadoras se organicen de manera efectiva para que sus voces tengan que ser escuchadas por los gobiernos así como promover la cooperación y la alianza entre la sociedad civil y los Estados.

PARA ALCANZAR LA SEGURIDAD CIUDADANA

Aunque el país no alcanza todavía un estado ideal en materia de seguridad ciudadana, supera lo que exhiben otras naciones. Ello fue destacado en el panel que reflejó este tópico, que sesionó en la plaza Hugo Chávez, de la Universidad de La Habana y donde Yusuam Palacios, presidente del Movimiento Juvenil Martiano, señaló que en Cuba la seguridad ciudadana tiene plenas garantías.

El joven graduado de Derecho señaló que somos un país que se transforma y por ello estamos haciendo cambios para dotar de mayores facilidades a los ciudadanos. “En materia de seguridad ciudadana Cuba es superior a las Américas porque tenemos derecho a la participación, a implicarnos en la vida social y política de la nación, y ha pesar del contexto tan hostil en que se ha desenvuelto la Revolución, le ha garantizado salud, educación y empleo a millones de compatriotas”.

Vale apuntar en este sentido que la Constitución de la Republica refrenda en varios de sus artículos la protección de la niñez, la familia y a la mujer. También existe la voluntad del Estado de enfrentar todo acto de discriminación racial y sexual, elementos del amplio concepto de Seguridad Ciudadana, que pasa además, por el conocimiento, garantía y respeto de los derechos y deberes de cada persona.

Varios jóvenes como Bárbara Rodríguez, estudiante de la Universidad de Ciencias Pedagógicas y René Camilo García, estudiante de Periodismo señalaron que las nuevas generaciones son privilegiadas en cuanto a la seguridad ciudadana y que cuando se conoce sobre estos temas, y todo lo que se hace en el país para la garantía de los derechos, uno se siente más empoderado.

Las fiscales Rocío Pérez y Yahimara Angulo explicaron que desde los departamentos de Protección de los Derechos Ciudadanos, la Fiscalía General de la República, a cada instancia, investiga y da seguimiento a las denuncias de la población, y recordaron cuán severas son las leyes cuando se atenta contra el normal desarrollo de un niño, elementos estos que hoy son negados en muchos países.

EDUCACIÓN Y SALUD PARA TODOS

Muchos en el mundo no saben que en Cuba el 9,1 por ciento del Producto Interno Bruto se dedica a la educación, pues se comprende que la formación de recursos humanos es esencial para llevar adelante los proyectos de desarrollo económico y social, que nos han hecho avanzar en diferentes materias.

Ricardo Lugo, presidente de la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (Oclae), moderador del panel que trató además del tema educación el de salud, enfatizó en la importancia de reclamar el fin de la mercantilización de la docencia y su uso con afán de lucro. “Tenemos que lograr una enseñanza pública, gratuita y de calidad, con facilidades de acceso y que priorice al sujeto como un actor que transforme su entorno.

“Los estudiantes nos encontramos hoy en un momento muy especial de nuestra historia, y por ello tenemos que movilizar al movimiento estudiantil latinoamericano y caribeño agrupado en la Oclae para construir la propuesta de integración educacional del continente que queremos”.

Entre las propuestas que se han de reclamar en la Cumbre, los participantes del foro coincidieron en el derecho a la educación y la salud gratuitas no sean solo acápites en la Constitución sino realidades concretadas mediante políticas gubernamentales, como es el caso de Cuba, cuyo gasto social es el doble del promedio del área latinoamericana, así hacer de la extensión universitaria un proceso sustantivo de la enseñanza superior y crear una Red de Jóvenes Educadores.

Entre esos datos que Cuba muestra se destaca que, del más de un millón de graduados universitarios con los que cuenta el país, el 58,1 por ciento son mujeres; así como que de los 56 862 profesores que tienen los centros de Educación Superior el 80 por ciento trabaja a tiempo completo, realidad muy diferente en Latinoamérica, donde los docentes realizan otras labores para completar sus necesidades económicas.

Ileana Morales, directora de Ciencia y Técnica del Ministerio de Salud Pública, resaltó el divorcio entre academia y sociedad es muy marcado en las facultades de Medicina de la región. “En nuestro subcontinente, los médicos recién egresados se choquean cuando comienzan a ejercer, porque los formaron para diagnosticar casi sin tocar al enfermo y porque la experiencia que tienen como investigadores no partió de situaciones reales, sino del provecho de compañías farmacéuticas”, relató.

Vale apuntar que los indicadores de nuestro país en muchos aspectos sanitarios solo se explican por el carácter humanista de la medicina cubana, que por Constitución y práctica es universal, accesible, gratuita, integral e internacionalista, y esos aspectos son los que Cuba expande por en el más de centenar de países donde sus colaboradores están.

PROTEGER NUESTRO MEDIO AMBIENTE

“Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre”. Esa alerta que hiciera Fidel en la Cumbre de la Tierra (1992), en Río de Janeiro se volvió ha escuchar entre los jóvenes que participaron en el panel de Medio ambiente y Energía.

Allí, Yorky Navarro, campesino de la CPA Felipe Torres, del municipio de Ciro Redondo, en Ciego de Ávila, reafirmó que hay que tener mucha conciencia con el medio ambiente. “Desde las prácticas agoecológicas se pueden hacer muchas cosas, como la utilización del humus de lombriz, estrategias para capacitar a los campesinos y ejemplificar cómo la energía renovable en el oriente del país ahorra grandes sumas al país”.

Otras experiencias cubanas sobre la preservación del entorno consistieron en la elevación de la percepción del riesgo ante fenómenos de origen natural o tecnológico, el impacto del hombre en el medio ambiente, el protagonismo de los jóvenes en la lucha por hacer cumplir las políticas aprobadas para la disminución del impacto ambiental así como contar con información y literatura especializada en temas acerca de los cambios ambientales asequibles a la población.

Lázaro Martín, del Centro de Inmunología Molecular, quien planteó que desde el punto de vista educacional hay que llevar los programas medioambientales a las escuelas, a las casas, al barrio. “Tenemos que llevar esta lucha a un nivel superior; que surjan nuevas ideas, porque hay personas que simplemente innovan y crean algo que resulta importante para el país”.

En los debates también se abogó por mayor uso de las fuentes renovables de energía, con el propósito de respaldar el suministro del sistema electroenergético y ahorrar petróleo como lo refirió la doctora Yaritza Arias Meléndez, de la Asociación Cubana de Producción Animal.

En tal sentido la doctora Bárbara Garea, rectora del Instituto, comentó la situación actual del uso de las fuentes renovables de energía en Cuba y las metas hacia el año 2030, entre las que se encuentran el cambio en la matriz energética, e instó a lograr la transición a un mundo más sostenible, en el cual se deben buscar respuestas en el ámbito local, nacional e internacional.

Hoy más que nunca es necesario incluir en los planes y programas de estudio de la región desde edades tempranas el conocimiento y cuidado del medio ambiente, como una manera de contribuir en la protección de nuestra casa común. Así lo dejo saber Edy Torres, del Movimiento Juvenil Martiano, quien señaló además que “la conciencia sobre estos temas hay que tenerla desde niños, y eso es lo que necesitamos para el futuro de nuestro país y de las Américas”.

Lo aportado por en el Foro La juventud y las Américas que queremos, ese encuentro útil y necesario camino a la cumbre hemisférica en Panamá, es muestra que Cuba y sus jóvenes tienen en la participación colectiva y en el consenso de su sociedad civil, una de sus más grandes fortalezas, y esas son las que ha de mostrar en la Cumbre, aun cuando dista de ser una sociedad perfecta u homogénea, pero que ha decidido perfeccionarse sin injerencias ni presiones externas.

Fue señal elocuente de como afirmó Julio Antonio Mella —de quien se celebró este 25 de marzo su cumpleaños 112— luchar por la revolución social en América, no es utopía de locos o fanáticos, es luchar por el próximo paso de avance en la historia. Eso hicieron los jóvenes cubanos por las Américas.

Tomado de Cubahora

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