autoestimaPor Roberto Estévez Chantada (Estudiante de Periodismo).

La falta de voluntad, de confianza en sí mismo y la baja autoestima, son algunas de las piedras más comunes que nos encontramos en el camino de la vida; obstáculos que debemos superar para crecernos como personas. Los jóvenes somos los más propensos a caer en un estado depresivo o a sentirnos inferiores, por la poca experiencia, por la persuasión de algunos grupos sobre el modo en que nos comportamos y en muchos casos, por la sobreprotección de los padres.

No todos asumimos las mismas posturas ni afrontamos los problemas de la misma forma: hay quienes ante cada conflicto se muestran fuertes y más seguros de lo que hacen para darle solución; otros, en cambio, tienen más conflictos para lograrlo.

La falta de voluntad hace que dudemos a la hora de tomar decisiones que pueden marcar nuestro futuro. Por miedo dejamos de hacer cosas que nos gustan. Es de vital importancia tener la autoestima muy alta para evitar que algunos criterios emitidos por determinados individuos nos afecten, tenemos que, por sobre todas las cosas, querernos a nosotros mismos, aceptarnos como somos, tratar de perfeccionarnos.

Es crucial proyectar seguridad, no dejarnos abatir por nada ni por nadie, sonreírle a los problemas y buscarle una solución racional que nos haga sentir bien, que nos dé satisfacción. No podemos frustrarnos porque una relación no tomó el ritmo que queríamos, si las cosas no nos salieron como las planificamos, lo más importante es la capacidad que poseemos para recuperarnos y para afrontar la vida y esto se relaciona directamente con las emociones, con la visión del mundo, pero más importante, con la seguridad en nosotros mismos.

Si alguien se burla de nosotros no podemos acongojarnos, todo lo contrario, nos da la medida muchas veces que lo que hacemos está bien pero no es comprendido por mucha gente; pocos que obvian el verdadero valor de la existencia y erróneamente se creen superiores.

¿Se han detenido a meditar cuántas cosas perdemos por miedo a perder? Trazarnos metas, cometer errores y aprender de ellos, vivir cada momento al máximo, recordar siempre que solo nosotros decidimos nuestras acciones; son algunos de los actos que debemos tener presente a la hora de encontrar el deseo de vivir. Nunca desistas de tus sueños, solo sigue las señales, ten presente que somos los arquitectos de nuestro propio destino y que solo una condición vuelve al sueño imposible: el miedo al fracaso.

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