logo-65-tvcEn América Latina, Cuba junto a Brasil, Argentina y México, lideró la introducción de la televisión, tras dejarla inaugurada oficialmente el 24 de octubre de 1950.

En los textos que registran el acontecimiento se afirma que doce días antes a la fecha inaugural, se realizaba el periodo de transmisión de prueba con vistas fijas y entrevistas, las cuales se mantuvieron hasta el día de la inauguración en el Palacio Presidencial, actual Museo de la Revolución.

Cuentan que la ceremonia fue transmitida por una unidad móvil de control remoto que envió la señal a la planta y de ahí a los receptores de TV ya existentes en La Habana.

Cuatro años antes, en diciembre de 1946, se produjo el primer control remoto televisivo en el país y dicen que fue durante la demostración organizada por la actriz María de los Ángeles Santana y Julio Vega, donde la señal televisiva en circuito cerrado, conectó dos sitios en diferentes municipios de la capital habanera.

Testigos de la época refieren que tras el inicio de la televisión en Cuba, como sucedía con la radio, su contenido era esencialmente comercial.

Casi al finalizar la década de 1950 esa televisión comercial cubría una cuarta parte del territorio nacional, que abarcaba las seis capitales provinciales, según la división político-administrativa de entonces.

De esa etapa se calculaba que había 150 000 televisores en blanco y negro. “Una cadena de microondas en la banda de 6 GHz, capaz de transmitir simultáneamente dos canales de video de la ciudad de La Habana a la de Camagüey, así como información de audio en ambos sentidos, se terminaba de instalar hacia 1957. Ella permitía llevar satisfactoriamente dos programas de televisión hasta unos 500km de distancia de la capital”. (1).

La televisión tras enero triunfal

Es a partir de enero de 1959 cuando el medio de difusión de masas encuentra su real dimensión e incrementa sus horas de transmisión. Luego se introducen poco a poco, cambios en aras de la formación política, cultural e informativa del pueblo.

“A partir de 1959 en la televisión se reubicaron transmisores en distintas localidades de interior, se fundieron emisoras para dejar dos canales que cubrieran la mayor área nacional posible y se generalizaron las transmisiones de control remoto. Se desarrollan laboratorios de cinematografía y se dan los pasos hacia la televisión a color.

En 1968 se fundó Tele Rebelde en Santiago de Cuba, instalándose transmisores en lugares apartados como Baracoa, Nicaro y Moa”. (2).

Año 65 de la Televisión cubanaLa televisión cubana cumple 65 años con su señal a color que cubre todo el territorio nacional, a través de seis canales que emiten sus señales desde la capital cubana.

A ellos añadir los telecentros provinciales y municipales, incluido el del Municipio Especial de Isla de la Juventud. También se suma la TV Serrana, productora audiovisual comunitaria, ubicada en San Pablo de Yao, provincia de Granma, en plena Sierra Maestra.

Las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, la Red de redes, han abierto todos los caminos de la digitalización a la televisión cubana en su actual proceso de cambio gradual, de transición analógica a digital, como lo han hecho los países más desarrollados que llevan la delantera en ese proceso.

Del mismo modo la Internet recibe en el ciberespacio los sitios y Portales Web institucionales de la televisión, siempre perfectible desde el punto de vista tecnológico y de su contenido de programación; pero superación con creces del 59 a la fecha, si volvemos la vista atrás y miramos con detenimiento el punto inicial.

Más allá de los nuevos soportes, formatos y competencias diversas. Aun cuando en Cuba, las opciones culturales y recreativas son enjundiosas y al alcance de todos -derecho de todos- el consumo de la llamada pequeña pantalla, sigue ocupando protagonismos en la preferencia de la mayoría de la gente.

Todavía conozco a quien programa vacaciones laborales para no perderse la programación televisiva durante los meses estivales, aunque la critiquen luego.

Es difícil llegar a un hogar cubano, tras la hora de la cena familiar y no hallar un televisor sintonizado; ora por la trasmisión de la serie beisbolera, por el serial policíaco, por el humorístico del lunes, por las películas del fin de semana, por las telenovelas de turno, aunque al día siguiente se abra el debate en torno a ellas, en contra, a favor; en fin… como diría un sabio profesor en mis clases juveniles: “todos los espectáculos tienen su público” … La televisión cubana, tiene el suyo y muy bien ganado.

Tomado de Radio Enciclopedia

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