martiDebemos dedicarnos a difundir aún más la obra de Martí, porque en Latinoamérica, desgraciadamente, se le conoce poco y mal. Esto se debe a que el Apóstol cubano es un pensador muy desafiante, y los defensores de la derecha han tratado de ponerle un man­to de silencio; sobre todo en estos tiempos en que Estados Unidos necesita acabar con el sentimiento antimperialista que, cada vez más, se afianza en nuestra región.

Así dijo a Granma el eminente sociólogo argentino Atilio Borón, quien dictó este martes su conferencia La nueva doctrina de se­guridad nacional de Estados Unidos: aliados, competidores y enemigos, en el marco de la Segunda Conferencia Internacional Con todos y para el bien de todos.

Respecto al proceso de normalización de las relaciones entre Cuba y la nación norteamericana, destacó que nuestro país debe hacer todo lo posible por poner fin al bloqueo, y avanzar en las relaciones bilaterales sin perder la firmeza de la identidad cultural de la Isla, pues existe el riesgo de un intento de colonización en ese sentido.

Ahora más que nunca necesitamos a Martí para la contraofensiva, porque, como él decía, “trincheras de ideas valen más que trin­­cheras de piedra”, añadió el también miembro del Consejo Mundial del Proyecto José Martí de Solidaridad Internacional.

El socialismo es la garantía de liberación na­cional, fundamentalmente en un continente de vanguardia como el nuestro, que marca un paradigma de esperanzas para el mundo ac­tual, subrayó, por otra parte, el ensayista Fer­nando Martínez Heredia, durante su intervención en el panel sobre el neoliberalismo, los nuevos escenarios en América Latina y el Ca­ribe y el equilibrio global.

Subrayó de igual modo que, a pesar de ser esta la región más desigual en el orbe, ha logrado acumular un sinnúmero de iniciativas, ideales y proyectos que aspiran a un nuevo modelo político, económico y social para el mundo, que supere los decadentes aparatos imperialistas de dominación.

Comprender nuestras deficiencias es im­portante —dijo Martínez Heredia—, pero más importante aún es actuar; hacer todo lo posible porque jamás pueda ser derrotado el campo popular.

Durante la jornada, asimismo, fueron re­conocidos como miembros honoríficos de la Fundación Máximo Gómez, Armando Hart Dá­valos, Fernando Vecino Alegret y otros in­telectuales cubanos que contribuyen con sus investigaciones, conferencias y libros, a mantener viva la memoria del Gene­ralísimo.

Tomado de Granma

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