cigb_camagueyEl Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de la provincia de Camagüey prepara la fase II/III de un ensayo clínico de un candidato vacunal contra el cólera porcino, del que se espera mayor efectividad con respecto a otras vacunas empleadas hasta ahora en Cuba.

En sus dos primeras etapas de experimentación, el fármaco demostró su capacidad para cortar la transmisión de la también conocida como peste porcina clásica (PPC), tanto de forma horizontal, o sea, de cerdo a cerdo, como la vertical, de madre a hijo.
Según explicó a la ACN Rafael Pimentel, uno de los investigadores que participó en los primeros estadios del proyecto, concebido en el CIGB de La Habana, la fase II/III se desarrollará en un ambiente controlado para medir con más profundidad la eficacia de la vacuna.

Posteriormente se debe obtener un permiso para una evaluación comercial en la masa porcina del municipio especial de la Isla de la Juventud, que funcionaría como una plataforma de prueba antes de la certificación del Laboratorio de Control Estatal del Instituto de Medicina Veterinaria para la extensión del candidato vacunal.

Pimentel quien es, además, el especialista comercial del CIGB en Camagüey, la entidad que se encargará de la producción industrial de la vacuna, precisó que la mayor efectividad de esta con respecto a otras radica en su obtención a partir de la síntesis de una proteína específica en laboratorio.

Ello le da ventaja con respecto a otras de virus atenuado, más riesgosas y con las cuales no se puede identificar, en caso de brote colérico, si los anticuerpos en el cerdo se produjeron a raíz de la vacunación o por la enfermedad, acotó el científico.

La planta de producción del CIGB en Camagüey, especializado en la investigación biotecnológica de perfil agropecuario, será la encargada de la fabricación de la vacuna, que se suministrará a razón de dos dosis por animal anualmente.

Actualmente, la capacidad tecnológica instalada proveerá un millón de dosis al año, cifra insuficiente ante la posible demanda del mercado en Cuba, pues  la masa porcina en el país asciende a casi dos millones de cabezas, según datos publicados hasta 2014 por la web de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información.

La cantidad de vacunas pudiera ampliarse luego con mejorías en el proceso productivo y nuevas inversiones, comentó Pimentel.

Refiere La Revista de Salud Animal, disponible en Internet, que la PPC es endémica en la Isla y es una de las enfermedades más dañinas pues implica el sacrificio del total de la masa cuando aparece un foco, por lo cual Cuba trabaja para lograr su erradicación antes de 2020.

Tomado de AIN

Anuncios