7pcc“Las palabras de Raúl han dejado claro mu­chos retos para la militancia, de los cuales de­penden el éxito de los Lineamientos, pero hay uno que resulta medular. ¿Cómo logramos que la gente entienda qué defendemos, por qué y para qué lo defendemos? No solo bajo los argumentos de la convicción revolucionaria o de la fe en los líderes de la generación histórica, sino por el futuro de cada familia cubana. ¿Qué clase de país le estaríamos entregando a nuestros hijos si osamos perder la Revolución?”.

La reflexión del teniente coronel de 44 años de edad Pedro Orlando Martínez Fernández, delegado por el Ministerio del Interior, sobre el Informe Central presentado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, motivó criterios y discusiones honestas tal como lo pidió el Primer Secretario del Comité Central del Partido. Esa forma franca de debatir caracterizó el segundo día de trabajo en la Comisión 4 del 7mo. Congreso, encargada de analizar la labor del Partido en el cumplimiento de los objetivos aprobados en la Primera Conferencia Na­cional.

El delegado insistió en que es una prioridad a partir de esta cita explicar y debatir en la base las cuestiones que aparecen en el informe, “porque a todos nos competen. Aquí se ha explicado muy bien la importancia de que desde los barrios haya unidad entre todas las organizaciones a partir de las problemáticas que allí se en­frentan. No puede descuidarse el trabajo político-ideológico en un contexto donde la subversión emplea métodos cada vez más complejos”, añadió.

Expuso que es prioritario decirles a las personas cuál sería la realidad de Cuba, si “los cantos de sirena pueden más que el pensamiento profundo. Tenemos que lograr que nuestra gente domine elementos que son importantes para el trabajo diario. ¿Cuánto se gasta diariamente en salud y educación para mantener los servicios básicos? Muchas veces no pensamos en esto porque es lo cotidiano”.

Refirió que “la gente tiene que entender lo que estamos defendiendo, hay que tener fe en el futuro y en la victoria. Podremos tener nuevas tecnologías pero debemos hablar frente a frente con las personas, con argumentos, y eso jamás va a perder su valor”.

Los delegados coincidieron en que se trató de un informe certero y profundo, sin tapujos, con visión de futuro y análisis crítico y autocrítico.
Ileana Fonseca Figueredo, delegada por Gran­ma, afirmó que Raúl nos dio una orden de combate a los comunistas y revolucionarios, “y no solo la orden, sino el cómo ir a la esencia para fortalecer el  papel de militantes y dirigentes, sobre la base de la ejemplaridad, la  ética, el enfrentar las cosas que afectan al pueblo, combatir la corrupción y todo lo que pretenda subvertir el orden constitucional del país”.

ECONOMÍA Y TRABAJO POLÍTICO-IDEOLÓGICO: BINOMIO ESTRATÉGICO
Para la delegada Mahara González Ro­drí­guez, de Matanzas, que se haya profundizado en el sector del turismo, por ejemplo, es medular, pues es una actividad que hoy marca pasos avanzados y estratégicos en la economía del país. El Partido tiene que estar a la altura de lo que ello significa, no podemos desconocer el decrecimiento marcado en las filas del PCC en este sector. “Al igual que priorizamos los planes inversionistas debemos trabajar el crecimiento a las filas, mediante la captación de jóvenes en un escenario demográfico caracterizado por el envejecimiento de la población, como una prioridad”.

Salvador Valdés Mesa, miembro del Buró Político, puntualizó que el turismo tiene que ser uno de los sectores más eficientes en el de-
sarrollo económico cubano, con la aspiración de su­perar incluso los aportes que hoy realizan los servicios médicos en el exterior.

El delegado por la provincia de Camagüey, Rolando González Quiñones, señaló la necesidad de no perder de vista la superación en el orden político sin dejar de un lado el apoyo a las tareas del crecimiento de la economía. Refirió que en el trabajo con los cuadros, el diálogo, la persuasión, la creatividad y el razonamiento, están algunas de las fortalezas de la necesaria labor político-ideológica, que no puede quedar relegada solamente a las reuniones de estudio con la militancia, sino que forma también parte del espíritu constante de superación individual.

Para el coronel Irael Naranjo Silva, delegado por el Ministerio de las Fuerzas Ar­madas Re­volucionarias, la visión previsora de Raúl queda explícita, al incluir en sus palabras no solo todos los aspectos relacionados con el desarrollo económico del país, sino reflexionar también sobre un tema como la defensa de la nación, que constituye desde el Primer Con­greso del Partido una prioridad, expresada en la doctrina de la guerra de todo el pueblo.

La responsabilidad de la organización en el desarrollo de la producción agropecuaria y su reflejo en el precio de los productos en el mercado, no fue un tema ajeno a los debates de la comisión. Al respecto, la delegada Anelys Ramírez González, de Sancti Spíritus, reiteró la premisa de que no pueden los militantes, y en consecuencia las administraciones, quedarse de brazos cruzados en un asunto tan sensible.

Expuso que en su provincia se ha logrado avanzar en el compromiso de las bases productivas de cara a lograr el incremento que se necesita para satisfacer la demanda y disminuir los precios, en lo cual ha sido definitorio que los consejos de administración aprobaran una estrategia para establecer precios según la situación particular de cada territorio.

En ese sentido la delegada Miladis San­ties­teban Benítez, de Granma, enfatizó que la contratación y el trabajo campesino a campesino son esenciales, como también lo es la labor del Partido en conjunto con la Aso­ciación Na­cional de Agricultores Pe­queños, y la Ju­ventud.

LA FAMILIA Y LAS NUEVAS GENERACIONES
Asistimos a un ejercicio de transparencia, de cómo se debe hacer la crítica y evaluar nuestro propio proceso y actuación, apuntó la delegada por Las Tunas Teresa Amarelle Boué, quien elogió además que en el Informe Central se dignificara y enalteciera una vez más el papel de las mujeres cubanas, que del Primer Congreso del Partido a la fecha ha experimentado un proceso de transformación extraordinaria.

Foto: Juvenal Balán

Tenemos que defender la Revolución Cu­bana como proyecto de igualdad, apuntó Amarelle, y en ese sentido mencionó el papel de las familias. “No se puede hablar de logros de la Revolución, si no se habla de cómo una de nuestras principales conquistas es la emancipación de las mujeres”.

También delegada por Las Tunas, Yu­niasky Crespo manifestó que este informe, por ser además público, tiene que llevarnos a un proceso de discusión de sus ideas en todas las organizaciones de base y el universo juvenil, y debe ser asumido también por nuestras  organizaciones de masas. Ello servirá, dijo, como preámbulo para el proceso de discusión democrática de los documentos con nuestro pueblo.

“Este ha sido un discurso visionario, un regalo para el pueblo y en especial a la juventud, a quien nos dejó misiones claras y la certeza de que se nos tiene confianza”.

Nemesio Carballido Meléndez, delegado por La Habana, llamó la atención sobre la actualidad del informe, que alerta sobre el riesgo de adoptar medidas y decisiones sin prever los mecanismos que garanticen que las acciones tengan un efecto positivo en toda su extensión.

Puso de ejemplo el tema de los subsidios, y de cómo el impacto de una decisión tan humana y sensible aún no logra su propósito debido a que se ha entorpecido este trabajo en algunos territorios. Se trata, subrayó, de combatir lo que pueda afectar a la población.

Hay que llamar a las cosas por su nombre, dijo refiriéndose al discurso y al tema de la propiedad privada mencionado por Raúl. “Te­nemos que establecer los límites para que no se acumule la riqueza y que siempre en nuestro país predomine la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción.

La Re­volución la podemos destruir nosotros mismos, decía Fidel y son estos errores los que no podemos cometer”, expresó.

Al papel de la familia y la sociedad en la atención individualizada a las nuevas generaciones, dedicó sus reflexiones la maestra Zurina Gon­zález Viel, delegada por Ma­tan­zas. Igualmente se refirió a la necesidad imprescindible de modificar métodos y estilo de trabajo en el sector educacional, pues si bien Cuba exhibe resultados e indicadores valiosos en esa materia, aún queda mucho por hacer.

Hoy persisten, señaló, problemáticas con el completamiento de la cobertura docente, y “si no existe el maestro no existe formación de nuevas generaciones”. Es por tanto vital desarrollar acciones con vistas a perfeccionar la captación para las carreras pedagógicas, rescatar el reconocimiento social al docente, lo cual debe materializarse también, en la medida de las posibilidades del país, en cuestiones como el aumento salarial en este sector, la estimulación sindical y el acceso a las nuevas tecnologías que favorezcan la preparación de los maestros. “Hemos dado pasos pero aún son insuficientes las acciones”.

Todas las familias, dijo, exigen para sus hijos un buen maestro, pero es doloroso que mu­chas veces no acepten que alguno de ellos quiera ejercer nuestra profesión. Es una fortaleza, agregó, que el 12 % de la militancia hoy son maestros y profesores, lo cual evidencia que este sector es una fuerte cantera para el trabajo y desarrollo político del país, en tanto las escuelas son un escenario esencial donde se edifican los cimientos de la sociedad.

Carmen Rosa López, invitada al Congreso, sostuvo que el Informe Central deja claro las directrices necesarias para mirarnos hacia adentro y saber cuánto nos falta en nuestra responsabilidad en el ámbito laboral y social donde nos desarrollamos.

En ese sentido, expresó que la Central de Trabajadores de Cuba tiene el deber de representar y organizar a los trabajadores, lo cual en estos tiempos va más allá de la defensa de un derecho, pues tiene que ver con escuchar lo que nos gusta y lo que no, dialogar y encontrar soluciones.

Los trabajadores están en el centro de la batalla en la defensa de la empresa estatal socialista, precisó, y se refirió a que la sindicalización de los del sector no estatal es hoy una realidad, pero implica cambiar los métodos y estilo en el trabajo con ellos.

Orestes Llanes Mestre, invitado por los CDR, subrayó que un informe como este solo puede ser presentado por un Partido de vanguardia, con determinación y mucho vínculo con la base; por un Primer Secretario con la autoridad ganada de toda una vida dedicada a la defensa de la Revolución, y que recoge el pensamiento de Fidel.

Por su parte, Abelardo Álvarez Gil, miembro del Secretariado del Comité Central, apuntó que este informe es el reflejo de lo que la gente en la calle dice. Ahora el desafío es llevar todo esto a la práctica, consecuente y sistemáticamente, y es responsabilidad no solo de la militancia, sino del pueblo en general. “Es la prueba de que no se abandonó ninguna tarea, no se engavetó ninguno de los documentos del congreso anterior”.

Apuntó que el Partido, los comunistas y las organizaciones de masas tienen que plantear las cosas cuando sea necesario. “Ha sido una virtud para Cuba que los hombres que hicieron la Revolución se han mantenido junto a nosotros, hay que darle más responsabilidades, y quizá nos hemos demorado, a la juventud. Eso no va a crear ningún problema. El rejuvenecimiento sistemático en todos los cuadros de dirección es una prioridad partidista”.

Este es un momento crucial en el que se está entregando el relevo de la Revolución, señaló Antonio Guerrero, Héroe de la República de Cuba e invitado al Congreso. “Uno se siente muy estimulado cuando se escuchan reflexiones tan precisas de lo que el General de Ejército nos dijo ayer, y confirman la importancia de llegar a cada joven, a cada cubano y cubana”.

Foto: Juvenal Balán

LA POLÍTICA DE CUADROS, LA UJC Y LAS ORGANIZACIONES DE MASAS
La política de cuadros como herramienta fundamental en el trabajo de la organización, y la relación del Partido con la UJC y las organizaciones de masas, también fueron abordados.

Yasser Hurtado Chinea, delegado por Villa Clara, aseguró que respecto al tema, y sin visiones triunfalistas, la atención del Partido a la UJC y a las organizaciones juveniles y estudiantiles se consolida.

El delegado enfatizó además en que la historia de la Revolución es la historia de los jóvenes, y hay que nutrir esa conciencia, entender que el crecimiento en valores, en ideas, es lo que hace a un ser humano mucho más revolucionario y debe tener su máxima expresión en un militante del Partido.

De la generación de los que pelearon en las lomas por la Revolución es la Heroína de la República Delsa (Teté) Puebla. Como invitada al cónclave dio varias lecciones de por qué no podemos olvidar la historia.

“Cómo olvidarla cuando nos mataron más de 20 000 cubanos, cuando quemaban las casas con niños adentro en lugares donde no había combate”, rememoró Teté.

“Cómo olvidar todo lo vivido. Tenemos en 168 municipios panteones donde están los mártires de nuestra Patria (…) En Girón murieron muchachos de 14 años; también están los que cayeron en la lucha contra bandidos y nuestros combatientes muertos ayudando a otros pueblos; de eso no podemos olvidarnos”, insistió.

La captación y preparación de las reservas de cuadros, a través del trabajo del sistema de escuelas del Partido, el crecimiento de la UJC, la formación de los militantes de la Juventud en los principios del Partido, fueron algunas de las ideas defendidas por varios delegados.

Sucely Morfa González, delegada por la provincia de Cien­­fuegos, aseguró que la Co­nexión Ne­ce­sa­ria, co­mo parte del Con­greso de la UJC, ha impregnado un nuevo método, una nueva manera de acercarse a la organización juvenil.

“Los jóvenes estamos muy orgullosos de estar aquí. Hoy la juventud sí quiere el socialismo y siente por la Revolución, y estamos firmes para seguir construyendo el país que deseamos junto a nuestro único Partido, a Fidel y Raúl”.

Sobre las amenazas potenciales a la seguridad en nuestro nuevo escenario abundó Ma­nuel de Jesús Rey Soberón, delegado de las FAR, y alertó respecto a la aplicación de la guerra no convencional contra los países del ALBA, y los métodos más sutiles ahora aplicados contra Cuba.

No podemos obviar que estamos enfrentando este tipo de guerra, ni perder tiempo. Desde el punto de vista estratégico, están todos los lineamientos, que son una guía. Por ello debemos trabajar con nuestros jóvenes, que son el blanco fundamental de este tipo de guerra, agregó.

Por su parte, Salvador Valdés Mesa, miembro del Buró Político, insistió en el enfrentamiento al delito, la corrupción, las indisciplinas sociales y en la búsqueda de mecanismos más eficaces para parar estas manifestaciones, con énfasis en la prevención.

Nuestra labor político-ideológica es la com­batividad. No puede haber una cuadra, un colectivo donde estén presentes estas ma­nifestaciones y no reaccionemos, dijo.

Igualmente, la preparación de los cuadros, no solo los del municipio sino desde el secretario del núcleo del Partido, para Osvaldo Lugo García, delegado de La Habana, es fundamental. “El cuadro a veces puede ser el más honesto, pero si no está preparado no puede jugar bien su papel.

“Hay que ver los documentos discutidos con orgullo y también como crítica, hay que saberlos explicar tanto a quienes limpian la calle como al ingeniero”, comentó el delegado.

Valdés Mesa agregó que independientemente del esfuerzo que se ha hecho en la preparación, hay mucho desconocimiento y a la par de estas transformaciones debemos perfeccionar el trabajo para llegar a nuestras organizaciones de base.

Yoslaine Monteagudo Morales, delegada por Las Tunas, afirmó que la esencia de la preparación y superación de las reservas y los cuadros está en la propia selección. “De­bemos promover a quienes tienen la capacidad para guiar el proceso productivo y que sean personas dignas y comprometidas con la Revo­lución”.

Agregó que en algunos lugares aún las administraciones ven con recelo a los jóvenes y las mujeres para ocupar cargos de di­rección.

Hace casi 15 años Luis Miguel Martínez Hernández, delegado por Pinar del Río, trabaja en un proyecto comunitario en Puerto Esperanza. Contó de la experiencia en el tratamiento a jóvenes y niños provenientes de familias disfuncionales que se han insertado en el  desarrollo de la sociedad.

También Briseida Quintero Jiménez, delegada por Villa Clara, volvió sobre la atención del Partido a las organizaciones de masas, en su labor sobre la prevención y atención social, la preparación de la familia como célula fundamental de la sociedad, el rechazo a la violencia de género e intrafamiliar.
Ivisel Infante Delgado, delegada de Cama­güey, dijo que los documentos discutidos son, sin duda, herramienta de trabajo y de estudios, para militantes y no militantes.

Tampoco le faltaron ejemplos a Jennifer Bello Martínez, invitada al Congreso, para refutar los cuestionamientos que desde las redes sociales se le hacen a la juventud cubana, calificándola de apolítica. Habló de una juventud que es el relevo, con principios, participación, disposición, que combate las in­disciplinas sociales y debate con la población; y con la cual se ha contado para tareas esenciales como el proceso del perfeccionamiento de los órganos del Poder Popular, contribuyendo a la solución de los problemas en las comunidades.

Con respecto a la política comunicacional y el papel de los medios, Marina Menéndez Quintero, invitada por La Habana, insistió en agregar además la responsabilidad que corresponde a las fuentes, pues son varios los actores que intervienen en este proceso.

En ese sentido, Lourdes Palau Vázquez, delegada por Santiago de Cuba, agregó que con respecto al trabajo de los medios de comunicación en las redes sociales, se debe lograr mayor intencionalidad en la defensa de la Revolución.

LOS OBJETIVOS CONSERVAN SU VIGENCIA
Abelardo Álvarez Gil, miembro del Se­cre­tariado, refirió que el informe presentado por el Primer Secretario del Comité Central fue ampliamente respaldado por las intervenciones realizadas en esta sesión de trabajo.

Igualmente, el anteproyecto de resolución de esta comisión, en base a lo discutido, fue aprobado por todos los delegados y enfatiza en preservar la unidad del pueblo.

Prevención y enfrentamiento a males como el delito, la corrupción, las ilegalidades, las indisciplinas sociales, así como el trabajo para contrarrestar la subversión y frustrar los intentos de introducir plataformas neoliberales y procapitalistas, quedaron plasmadas como premisas en el documento.

Se afirmó que los objetivos conservan su vigencia y resumen direcciones estratégicas del trabajo del Partido, al tiempo que deben potenciar las acciones que contribuyan al propósito de preservar y fortalecer la Revo­lución.

Consolidar la aplicación de los nuevos conceptos para la atención a las organizaciones de base por los organismos superiores, y contribuir al proceso de perfeccionamiento de los órganos del Poder Popular con el objetivo de reforzar la institucionalidad del país son otros de los principios defendidos.

Se mantiene el empeño de promover a cargos decisorios a mujeres, jóvenes, negros y mestizos sobre la base de sus condiciones, méritos y resultados y se ratifican los fundamentos que consagran al PCC como fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado.

Valdés Mesa dijo que ahora cumplimos cuatro años de realizarse la conferencia y debemos dar continuidad a sus objetivos, los cuales tienen diferentes grados de ejecución: un grupo se han cumplido, otros están parcialmente implementados y tienen vigencia, y hay 13 con los que hay insatisfacciones en su cumplimiento.

Roberto Montesino Pérez, jefe de departamento del Comité Central, agregó que los objetivos conservan su vigencia, sin que ello niegue la necesidad de su adecuación y actualización constante.

Tomado de Granma.cu