ginebra_anayansi_plenariaCuba reafirmó aquí el compromiso de seguir contribuyendo a la lucha contra el racismo, más allá de sus fronteras, a través de la cooperación desinteresada, voluntaria y sacrificada de sus cooperantes.

Reiteramos la voluntad de seguir integrando la avanzada para llevar adelante este esfuerzo, no sólo en palabras, sino con hechos concretos, expresó durante un debate general sobre el tema Anayansi Rodríguez, representante permanente de la isla ante la Oficina de la ONU en esta ciudad suiza.

En su intervención, que tuvo lugar durante el 32 período ordinario de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, Rodríguez enfatizó que su país ratifica la plena vigencia de los compromisos acordados en la histórica Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y otras Formas conexas de Intolerancia.

También manifestó la voluntad de continuar implementando a nivel nacional el Programa de Actividades de la Década Internacional para las personas Afrodescendientes.

Ha sido ampliamente documentada, la firme política y ejecutoria de Cuba en el plano nacional e internacional en contra de la discriminación racial, así como la prioridad concedida al enfrentamiento a las reminiscencias de prejuicios discriminatorios que aún puedan subsistir, significó.

La diplomática remarcó que la lucha contra ese mal, además de sustentarse en una sólida base constitucional y jurídica, ha ocupado un “lugar debidamente jerarquizado en la política y práctica de mi país, por la importancia de un tema que está vinculado a la irrenunciable aspiración de lograr una sociedad cada vez más justa y plena”.

El 35,9 por ciento de la población que se identifica como negra o mestiza, ha alcanzado niveles de representación parlamentaria y gubernamental en ascenso y muestra variables de acceso a servicios básicos, participación en el desarrollo y otros indicadores sociales en los que no se aprecian diferencias significativas con respecto a otros grupos, precisó.

Compartimos el criterio de que la Década Internacional para las personas Afrodescendientes, brinda una oportunidad que debe ser aprovechada por todos los Estados, apuntó Rodríguez.

En tal sentido, se refirió a la importancia de enfocarse en los retos que se deben encarar en la lucha contra la discriminación racial; de trazar políticas que permitan avanzar en la solución de los problemas identificados y fortalecer la cooperación internacional por un mundo en el que prevalezcan la igualdad, el respeto mutuo y la justicia social.

El asunto es tan serio y tan urgente que no hay cabida para manipulaciones, politización o campañas malintencionadas, que sólo contribuyen a enrarecer el clima de cooperación e intercambio respetuoso imprescindible para lograr avances en esta materia, acentuó.

Tomado de Prensa Latina