f0063941Con la aprobación en la Cámara de Representantes de nuevas medidas restrictivas contra Cuba, permanece vigente el bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos impone a la Isla desde hace más de medio siglo.

Un grupo de cláusulas —todas di­rigidas a recrudecer la brutal medida unilateral aplicada hace 54 años— fue­ron incluidas en el proyecto de ley del presupuesto de servicios financieros, que fue aprobado en la Cámara baja del Congreso estadounidense.

Entre ellas resaltaron las prohibiciones de viajar a Cuba para ciertos intercambios educativos en los llamados intercambios “pueblo a pueblo”, importar bienes confiscados por el Gobierno cubano, así como impedir que se ejecuten transacciones fi­nancieras que involucren a militares cubanos.

También se prohíbe que se em­pleen fondos para aprobar la concesión de licencias de marca, nombre co­mercial o denominación comercial que haya sido confiscada por el Go­bierno cubano sin expreso consentimiento de Estados Unidos.

Las cláusulas anticubanas permanecieron en el cuerpo del proyecto legislativo, después que otras dos en­miendas propuestas por los congresistas Rick Crawford y Mark Sanford, que favorecían la eliminación de las restricciones a los intercambios económicos y sociales con Cuba, fueran eliminadas.

La propuesta de Crawford, republicano de Arkansas, buscaba bloquear las restricciones sobre la exportación de productos agrícolas a Cuba, lo que en la práctica permitiría ofrecer créditos privados a las compañías cubanas para la compra de productos agrícolas estadounidenses, y la del republicano Sanford, pretendía el mismo fin con las restricciones a los viajes a la Isla.

El lobby anticubano en la Cámara de Representantes, integrado por los legisladores Mario Díaz-Balart, Ilea­na Ros-Lehtinen y Carlos Curbelo, mantiene un intenso cabildeo para impedir que se aprueben medidas que alivien la aplicación del bloqueo im­pu­esto por Washington a Cuba en 1962, que ha provocado daños que ascienden a unos 121 000 millones de dólares.

Expertos en el tema suponen que el presidente estadounidense Barack Obama vetará este proyecto de ley, que además pone en entredicho im­portantes iniciativas del gobierno y entra en conflicto con la versión aprobada en el Senado.

Tomado de Granma