60186-fotografia-gJusto a las 3:58 p.m. de este viernes la aeronave A-319, de la aerolínea American Airlines (AA), arribó al aeropuerto internacional Ignacio Agramonte y Loynaz, de esta ciudad, luego de 50 años de interrumpidos los viajes entre Cuba y Estados Unidos.

El vuelo 13-56, el cual cubrió la ruta Miami–Camagüey, tocó tierra agramontina con 91 pasajeros a bordo.

La AA, aunque desde el 2002 cubre este trayecto a través de los vuelos chárter, desde este 9 de septiembre efectuará sus viajes de manera regular.

Silvia Ferrer Veranes, jefa de seguridad aeroportuaria del aeropuerto, confirmó a JR que el aeropuerto camagüeyano está preparado para los nuevos y regulares viajes, incluso hasta para los que se sumarán en los próximas horas, destacó.

Aseguró, además, que la Silver Airlines (SIL, por su siglas en inglés), y la Jetblue Airlines (JTB, por su siglas en inglés), las cuales también viajaban a Camagüey a través de la modalidad de chárteres, se incorporarán a los vuelos regulares a partir del mes de octubre y noviembre, respectivamente.

Leudes Escobar Pino, jefe de la Unidad Empresarial de Base (UEB) del aeropuerto camagüeyano informó que desde el año 2000 se restablecieron las comunicaciones aéreas entre Miami y la provincia, con vuelos chárter, y que en este período han operado en la institución agramontina unos 20 000 pasajeros anuales como promedio hacia los Estados Unidos.

Reflexionó el directivo que se prevé que para la temporada alta de viajes, a partir del mes de diciembre, los vuelos por semanas en la terminal asciendan a 37 internacionales, para los cuales está preparado todo el personal profesional del centro.

Expresó que la terminal internacional camagüeyana, inaugurada el 24 de junio de 1994, está diseñada actualmente para atender 600 pasajeros al unísono en una hora: 300 entrando y 300 saliendo, comentó.

Reinaldo Senteno, camagüeyano de pura cepa, y quien viajó en la aeronave A-319, al igual que la vertientina María Benítez, dijeron emocionados a la prensa acreditada que con esta reapertura todos los viajeros estaban no solo contentos, sino seguros y tranquilos, por la confiabilidad que brindaba la estabilidad de los vuelos hacia esta provincia.

Tomado de Juventud Rebelde