img_6416Por Maykel Torres de la Rosa

Elevar el uso y la reparación de los molinos de viento, mejorar el manejo del agua en los sistemas de riego localizado y la explotación de los sistemas de riego superficial de flujo intermitente, se comenzará a implementar con una mayor incidencia en las cooperativas del municipio de Minas como vías fundamentales para fortalecer el uso de la energía renovable.

La intensa sequía que azota al país, las consecuencias negativas del Bloqueo Económico Comercial y Financiero impuesto por los Estado Unidos  a la isla, convocan a los campesinos del territorio a ser un poco innovadores y racionalizadores, para mejorar la forma de riego a los cultivos y mejorar en la etapa de seca el agua para los bebederos de los animales

Entre otras de  las tareas priorizadas sobresalen, el ahorro de los recursos energéticos, la introducción de máquinas de riego de pivote central y el redimensionamiento de las estaciones de bombeo eléctricas, con la electrificación de unidades productoras en áreas de la finca de San Antonio y el Canet. Actualmente en el territorio se cuenta con más de 30 molinos de viento.

Otra alternativa es capacitar a todo el personal vinculado con esa actividad, lo que redundará junto a otras acciones, en el uso eficiente de los recursos hídricos, como tarea vital del país en el camino de la utilización sostenible del agua, para garantizar desde el surco mayor producción de alimentos.

Los molinos de viento tradicionales, conocidos también como Aermotor o molino americano, comenzaron a utilizarse en Cuba probablemente en la segunda mitad del siglo XIX, hoy forman parte del paisaje rural y periurbano, y ya se les puede ver en las ciudades como parte de la estrategia de la agricultura urbana.

Actualmente, el empleo de estas máquinas eólicas se convierte de nuevo en una estrategia viable para suministrar agua a la ganadería, ahorrando el combustible fósil que se emplea en la generación de electricidad, en motobombas y tractores encargados de la roturación de los suelos.