susan-riceLa consejera de Seguridad Nacional de la actual administración estadounidense, Susan Rice, calificó el bloqueo contra Cuba como una política fallida y pidió al Congreso eliminar esa estrategia de más de medio siglo.

Hay quienes creen que normalizar las relaciones con Cuba es un error, dijo en alusión al proceso anunciado en diciembre de 2014 por ambos países, “pero la dura realidad es que el bloqueo falló”.

Durante una conferencia ofrecida en el Wilson Center, la alta funcionaria manifestó que el Congreso necesita escuchar al pueblo estadounidense, pues la mayoría se opone al bloqueo contra la nación antillana y a las restricciones para viajar a ella.

La consejera se refirió a la directiva presidencial de política sobre Cuba anunciada este viernes por el presidente Barack Obama, en la cual el mandatario expresa la disposición de que los cambios hacia la Isla sean irreversibles.

Según Rice, sería imprudente y contraproducente que el próximo presidente de Estados Unidos diera marcha atrás a las acciones ejecutivas adoptadas en este tema por el actual gobernante.

Fuertes lazos diplomáticos permitirán el diálogo en las áreas en las que diferimos, agregó la asesora, quien reconoció que en décadas pasadas su país solía tener planes secretos para Cuba.

Al mismo tiempo manifestó que, en buena medida gracias al nuevo vínculo con Cuba, mejoraron las relaciones de Estados Unidos con América Latina.

El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington desde febrero de 1962 ha dejado daños al país antillano, los que suman más de 121 mil millones de dólares.

Desde el anuncio de la decisión de restablecer relaciones diplomáticas, Cuba ha llamado a levantar esa política como condición imprescindible para la normalización de los vínculos bilaterales.

La administración de Obama ha aprobado medidas para relajar algunas de las restricciones contra la Isla, pero diversos sectores consideran que el mandatario puede hacer más con sus prerrogativas presidenciales a fin de ampliar el alcance de esos cambios.

De igual modo, tanto él como miembros de su Gobierno instan al Congreso a eliminar definitivamente esa estrategia por medio de la derogación de un entramado legislativo, en el que se incluyen la denominada Ley para la Democracia Cubana o Ley Torricelli y Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubana o Ley Helms-Burton. (Tomado de PL)