543e6f41a07e7Por Maykel Torres de la Rosa.

Habitantes del municipio Minas tienen múltiples opiniones sobre el hábito de fumar. Algunos puntualizan que el uso del cigarro los hace ver seguros, atractivos, fuertes y sensuales; pero ninguno tiene en cuenta los daños que ocasiona a la salud humana la práctica de esta adicción.

Según datos ofrecidos por Maria del Carmen Chico Especialistas en Promoción de la Salud del Centro Municipal de Higiene y Epidemiología en la localidad, una de cada 40 personas mayores de 18 años en Minas son fumadoras.

Esto equivale a que en dos de cada 20 viviendas se fuma, y a ello se suma que las personas están expuestas también al humo del tabaco en otros locales cerrados, lo que resulta tan peligroso como cuando se inhala. Por eso es preciso que los no fumadores defiendan su derecho, porque la elección de fumar es libre, pero no que alguien lo haga a nuestro lado.

Los primeros fumadores que se conocen en el mundo fueron los indígenas del continente americano, hace un poco más de 2 mil años. Cuando Cristóbal Colón llegó a Cuba, observó que los nativos absorbían la hoja enrollada de una planta, una especie de caña o tubo llamado tobago.

Esas personas utilizaban el tabaco tanto de manera terapéutica, como con fines religiosos y formaba parte indispensable de las ceremonias ofrecidas a sus dioses. Posteriormente los colonizadores lo llevaron a España, introduciendo de esta forma el cultivo y consumo, que se extendió por toda Europa y el resto del mundo.

El tabaquismo constituye una de las causas del deterioro de la calidad de vida de los fumadores y sus familias, más allá de otras incidencias en el orden económico y hasta ético.

Casi todos saben que fumar provoca cáncer, enfisema y enfermedad cardíaca; que puede acortar la vida en 10 años o más; y que el hábito puede afectar la economía en el hogar. Entonces, ¿por qué las personas siguen fumando?

El fumar como placer se generalizó a nivel global con rapidez, a pesar de las severas críticas que se han formulado contra este hábito. El cigarro es considerado droga portera, porque facilita la entrada de otras más peligrosas

Las drogas que generan adicción son las que afectan el sistema nervioso central. Por ello, antes de llevar un cigarrillo a la boca, se debe pensar: ¿Vale la pena abusar así con la salud y el entorno de los demás?

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