fidel1¡Siempre estás presente Fidel!

Así te percibimos aunque hayas muerto físicamente.

Los camagüeyanos te acompañamos, y no fue casualidad que en octubre del año inicial del triunfo revolucionario y de la verdadera libertad que nos trajiste, cristalizáramos  lo que quizás sea la Primera Marcha del Pueblo Combatiente en Cuba, esta vez, encabezada junto a ti por uno de tus más fieles combatientes, Camilo Cienfuegos,  para hacer fracasar un complot contrarrevolucionario.

Queda la satisfacción de haber estado junto a ti, como la mayoría del pueblo cubano, en la materialización del Programa del Moncada y la edificación del socialismo en Cuba, colosal obra, que por su arraigo de pueblo se hace imperecedera.

La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida, decía José Martí. “Profeta de la aurora” te llamó Che Guevara. Tu legado está hoy más vigente  que nunca.

“Si me pregunto a cuál de los grupos pertenezco yo, diría que milito en el bando de los impacientes, y milito en el bando de los apurados y de los que siempre presionan para que las cosas se hagan y de los que muchas veces tratan de hacer más de lo que se puede”.

Tu contagioso compromiso y optimismo nos ha guiado en cada una de las etapas del proceso revolucionario cubano, devenido fe y certeza en la victoria, y firme valladar  para enfrentar el más inhumano y criminal bloqueo  económico y financiero a un país, impuesto por los gobernantes estadounidenses a Cuba durante más de medio siglo.

Tus enemigos, los  enemigos de pueblos, te quisieron eliminar físicamente en más de 600 oportunidades, les faltó valor y te alcanzó el tiempo para reflexionar y adecuar nuestro andar en las batallas de hoy, dirigidos por el General-Presidente y un seguro y joven, pero maduro relevo.

¡Sigue ordenando Fidel, por siempre Comandante en Jefe de la Revolución Cubana!

Hasta la Victoria Siempre, Fidel