7.-La-estrella-de-Fidel-2010-580x391Por Maykel Torres de la Rosa.

Quien visite la calle Corralón en el municipio Minas, no sospecharía que  Amparo Sánchez Guerrero, allí sentada en su máquina de coser, atesora en su corazón testimonios y  anécdotas de lo que vivió y sintió, por Fidel Castro.  A quien cataloga como estratega y constructor de este país.

Desde que supo de su existencia sintió que corría por sus venas el patriotismo y la admiración por un hombre que sembró la semilla de futuro para el sector más humilde en la isla.  

En su memoria vive el recuerdo del aquel ejército de jóvenes vestidas con pantalón beige y blusa rosada a cuadros y agradece al  Comandante en Jefe Fidel esa posibilidad de formar parte de la primera graduación de la escuela para campesinas Ana Betancourt, donde se prepararía como profesora de corte y costura.

Amparo emocionada nos conto,  que a partir de ese momento la Revolución contaría con sus brazos para impulsar las tarea de educar y que el mayor tesoro que recibió y que aún conserva es la máquina de coser que le regalo Fidel para que impartieran los conocimientos adquiridos a las campesinas de pueblo.

Las clases de corte y costura resultaban muy interesantes para las féminas de la isla, porque la mayoría de las familias eran pobres y humildes y estudiar un oficio brindo la posibilidad a  las familias del campo y, en particular, a las jóvenes, comenzar a vincular el estudio con el trabajo. Para Amparo la existencia del hombre universal se concreta en Fidel y sus ideales según argullo deben existir por siempre.

Las ¨Ana Betancourt ¨ o ¨Anitas¨ significan la mitad del corazón de Amparo, y reconoció que nunca pensó en su vida conocer a Fidel de cerca, ver como cada día las visitaba, conversaba con ellas, fue como un padre preocupado. Las imágenes del Hotel Nacional de Cuba que fue albergue, escuela y el escenario diario de este proyecto tan humano de la Revolución, viene a su mente y le hace saltar una lágrima.

El propio Fidel priorizó, dentro de la estrategia revolucionaria cubana, la decisión de librar la batalla por el pleno ejercicio de la igualdad de la mujer y en la mineña Amparo Sánchez Guerrero como en millones de cubanas cada día vivirá ese logro de un gigante de la historia, que tuvo tanta voluntad como deseo en la construcción de nuestro socialismo.