Por Adolfina Portuondo Pérez.

El movimiento de Artistas Aficionados constituye un fuerte puntal en el quehacer de la casa de cultura Alejo Carpentier del Consejo Popular Lugareño correspondiente a la demarcación mineña.

No solo son el agente de una alegría que prende en toda la comunidad, son también depositarios de una responsabilidad que solo se evidencia en las cuotas de calidad que se proponen alcanzar con su arte.

Geilys Ferrera Valdivieso, instructora de teatro de la brigada José Martí, en su encargo de elevar el acervo cultural del pueblo en un encuentro con los aficionados al arte, expuso la manera para conseguir resultados bien orgánicos en la declamación:

“Si la vida transcurriera ajena a las dinámicas que desarrolla el Movimiento de Artistas Aficionados – explica Ferrera Valdivieso – en los territorios viviríamos un divorcio entre las necesidades de recreación y expresión de una región y las estructuras que hacen cumplir la política cultural del mismo”.

“No hacen falta zapatillas mágicas ni súper producciones televisivas para buscar talentos – continúa diciendo la instructora – muchas generaciones de cubanos han encontrado en los proyectos comunitarios y Casas de Cultura la oportunidad de realizar sus sueños. Y Lugareño no estás exento de ofrecer esas posibilidades a los pobladores de la localidad”

Se impone entonces reconocer que la  institución cultural antes mencionada ha creado el grupo nombrado Arte Mixto integrado por más de 10 integrantes de la comunidad donde la mayoría son jóvenes amantes de la danza cuyas funciones contribuyen a irradiar la alegría de vivir en cada comunidad que visitan en el Consejo Popular Lugareño.

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