Por Marisol Acosta Pumariega.

Con tan solo tres años, el niño Alián Pérez Noy, fue capaz con su hablar entrecortado, pero con una alegría enorme e incomparable, de recitarnos la poesía Dos goticas de agua y explicarnos que desfilará el día Primero de Mayo.

Cuando vemos niños de tan corta edad desarrollar habilidades como dibujar, cantar, recitar, se percibe fácilmente que vivimos en un país lleno de amor, paz y dedicación a la infancia, donde se siembran valores.

Este pequeño apenas ha aprendido a hablar y ya recita algunas poesías. Hizo que las lágrimas corrieran por las mejillas y se le comprimiera el corazón a los allí presentes; sus palabras salían con dulzura, con esa inocencia mágica tan peculiar de los infantes.

Alián desfilará este Primero de Mayo vestido a la manera de Fidel deportista. Cuenta lo que hará con tal naturalidad, a pesar de su cortísima edad, que es imposible no contagiarse con el regocijo que le produce participar en los festejos por el día de los trabajadores. En la mente de quienes lo vieron quedará fijada por siempre los destellos de esa sonrisa inocente y la tierna expresión de sus ojos refulgentes de felicidad.

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