Foto: Jose M. Correa

Nuestra infancia está hoy más amenazada que nunca. A sus enemigos antiguos y conocidos, como la pobreza, la insalubridad, las enfermedades, se han unido otros de mucho mayor impacto. Es cada vez más alarmante el número de infantes y adolescentes víctimas del terrorismo, de la escalada creciente de conflictos bélicos, y desplazados de sus países de origen.

Así expresó este miércoles Rosa Charro Ruiz, viceministra de Justicia, al inaugurar la III Conferencia Internacional de Protección a la Infancia —que se desarrolla hasta el próximo 26 de mayo en Cuba—, un evento para el análisis entre especialistas e investigadores de 11 países, dispuestos al debate y la búsqueda de soluciones concretas sobre problemáticas asociadas a este tema.

La vicetitular instó a materializar nuevas alianzas y fortalecer las existentes, entre instituciones, organizaciones, agencias y países, para trabajar con sistematicidad en la preparación y participación, no solo de adultos, sino también de las niñas, niños y adolescentes, en la promoción de una cultura del reconocimiento, respeto y garantía de sus derechos.

Al abordar la situación de Cuba, Charro Ruiz hizo referencia al marco jurídico que sustenta la protección infantil, que abarca el Código Civil, el Código Penal, la Ley del Registro Civil, y otro conjunto de normas.

Más allá del reconocimiento jurídico, el sistema cubano —dijo— se basa en el diseño, ejecución y evaluación de políticas y programas sociales en las esferas de la salud, la educación, el arte, la cultura, el deporte, la recreación, la seguridad social…, y cuenta con la más amplia participación de los organismos, organizaciones sociales y la sociedad civil.

Por otro lado, la especialista destacó que el Código de la Niñez y la Juventud —ley especial cubana de protección a infantes y adolescentes— sustenta y desarrolla principios contenidos en la Convención sobre los derechos del niño, como la igualdad y la no discriminación, y además desarrolla premisas autóctonas y características de nuestros sistema social y jurídico, como la participación y la formación integral.

Subrayó que otro ejemplo de la labor de la Mayor de las Antillas es el desarrollo de este evento con el auspicio de la Unicef, que desde hace varios años desarrolla en Cuba un grupo importantes de proyectos dirigidos a beneficiar cada vez más a los infantes.

Por su parte, Amanda Martín, especialista de protección a la infancia de la Unicef, manifestó que el organismo internacional acompaña a los países en los procesos de mejora de la garantía de sus derechos y apoya la lucha contra todas las formas de violencia.

Tomado de Granma

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