Por Marisol Acosta Pumariega

Minas, 11 ago.- Probablemente ningún tema ha concitado tanto interés a nivel mundial como ha sido, y es, el relacionado con los problemas del medioambiente. El cuidado y la utilización de sus componentes tienen implicaciones políticas, económicas, sociales, éticas y morales, que no escapan a ningún planeta.

La protección del Sistema Ambiental Global ha sido uno de los principales objetivos de la humanidad en los últimos años, para ello se han realizado variadas y complejas tareas para lograr identificar las causas y los efectos de los problemas ambientales, y poder así trazar tácticas que permitan frenar la acelerada e irracional explotación de los recursos naturales.

El  medio ambiente puede ser conceptualizado de diversos modos. Una primera aproximación nos lleva a pensar en los elementos básicos de la vida en la tierra, es decir, el suelo, el agua, la atmósfera y las formas vivas que estos elementos albergan.

En este proceso de accionar reciproco, donde el hombre desempeña el rol protagónico, surgen nuevos componentes del ambiente, de carácter histórico, cultural, social y estético.

Los principales problemas ambientales a los que hoy se enfrenta Cuba, tienen su origen y en gran medida su dimensión, en las formas inapropiadas en que, por varios siglos, fueron explotados sus recursos naturales, las limitaciones e insuficiencias con que enfrentó el proceso de industrialización, la inadecuada producción agrícola y pecuaria y sus impactos ocasionados al medio ambiente.

Nuestro Comandante en jefe en una de sus reflexiones sobre el tema dijo:

“Mañana será demasiado tarde para hacer lo que debimos haber hecho hace mucho tiempo”

La protección del medio ambiente es fundamental, hasta que la humanidad no adquiera la conciencia de la necesidad de desarrollar las actividades económicas de forma tal que degrade lo menos posible el medio, ya que todo lo que hagamos contra la naturaleza, a corto, mediano o largo plazo se reflejará en contra de nosotros mismos.