Por Caridad Reyes Reyes
Mayo, 2021.- No importa que tan mal te sientas cuan agudo pueda ser tu dolor, malestar o afectación psicológica, Mayra Souto Tagle, dulce y experimentada enfermera mineña, tiene siempre una mirada tierna y compasiva que se solidariza con el paciente, disipa los miedos con su voz maternal  y ese afecto innato que serena, alivia y alienta, además de la destreza exacta con la que aplica los medicamentos adecuados en cada momento.

La fémina que ya cuenta con 59 años de edad y casi toda una vida dedicada a la noble profesión, vive en el Consejo Popular Senado ubicado en esta localidad, donde es querida, admirada y respetada por todos sus coterráneos.

Fruto de la primera graduación que hiciera el invicto Comandante en Jefe Fidel Castro, en el primer politécnico de la salud de Latinoamérica “Octavio de la Concepción y de la Pedraja”, en los momentos que optó por la carrera, Cuba atravesaba por epidemias como el Dengue y la Conjuntivitis hemorrágica.

El aporte de técnicos y enfermeras  como Mayra fue decisivo para el éxito de la campaña que se llevó a cabo. Esta fue una de sus mayores experiencias, pero también la de cumplir misión internacionalista en el hermano país de Venezuela,  donde tuvo la posibilidad de brindar sus servicios y enaltecer el nombre de la Patria.

Ante la actual pandemia de COVID-19 que azota todo el orbe,  en las Zonas Rojas de las instituciones de salud de la Isla se requiere de profesionales con experiencia, así como un alto grado de compromiso y humanismo; es por eso que allí  encontramos hoy, Día  de las Madres, a Mayra, en el centro de aislamiento municipal ubicado en  la unidad de “Los Sitios” donde debe completar 21 días de servicios sin ver su preciado tesoro, la linda familia de sus dos hijas, virtuosas mujeres que formó con su ejemplo y le han dado hermosos nietos.

Pero nada entristece a esta mujer de acero y miel porque posee el valor altruista de hacer el bien.

Es por eso que en este momento, como sociedad, el mejor regalo que podemos hacerle a ella y a todas las madres del personal de la salud que se encuentran laborando, es quedarnos en casa, evitar acudir a lugares concurridos y aplicar todas las medidas de protección dictadas por las autoridades sanitarias para no contagiarnos, para así no saturar los consultorios u hospitales ni ponerles en mayor riesgo con sobrecarga de trabajo.

Digamos hoy ¡Felicidades! con cariño y con el actuar conciente y responsable.